20 oct. 2015

Algunas imágenes de la lectura en la "Feria del libro 2015", de Comodoro Rivadavia, junto a Sebastián Realini, Celso Arancibia, Lola Sanchez, Toño Mera, Ezequiel Murphy, Esteban Pikiewicz y Silvia López. Gracias a Rubén Gómez, de la editorial Vela al Viento, por la invitación. 










28 ago. 2015

Límites a la "interpretación"*

"Las connotaciones son menos controlables que las denotaciones, lo que justifica que los abogados, los científicos y los burócratas no se sientan a gusto con ellas. Sin embargo, ¿no supone eso mismo un problema a los poetas? Si la connotación es una suerte de asociación libre,¿cómo puede un poema llegar a significar algo claramente? ¿Qué ocurriría si a mí el verso de Shakespeare «Shall I compare thee to a summer's day?» [«¿Debo compararte con un día de verano?»] me hace pensar irresistiblemente en plátanos fritos? La respuesta más directa a todo esto es que el significado no radica en asociaciones psicológicas. De hecho, hay un sentido en el que no tiene relación «psicológica» alguna. El significado no es un proceso arbitrario en nuestras mentes, sino una práctica social gobernada por reglas; y a no ser que el verso «¿Debo compararte con un día de verano?» pueda, plausiblemente, en principio, sugerir plátanos fritos también a otros lectores, no se puede considerar ese sentido parte de su significado.
[...]Se dan, desde luego, multitud de situaciones en las que la frontera entre las connotaciones públicas y las privadas es verdaderamente tenue. Pero a no ser que una connotación pueda existir plausiblemente para otra persona, tampoco podrá ser un significado para mí. Las erráticas asociaciones personales que vienen y van en nuestra mente mientras leemos "El rey Lear" son de interés para nuestro psicoterapeuta, no para el crítico literario. El significado no radica en tener imágenes en la cabeza. Puede disfrutarse de Blake o de Rilke sin tener ninguna".


*Terry Eagleton, "Cómo leer un poema".-

25 ago. 2015

Poemas de María Medrano*

6:30

6:30
llegás a constitución a las 7
a ezeiza a las 8.
te parás detrás de la barrera
hasta que te dejen entrar
atravesás el camino que llega a la ventanita
hacés la cola, esperás a que te atiendan,
te atienden entregás carnet y dni
das su nombre -buscan fichan y te dan 3 números-
te hacen esperar otra hora más detrás de la puerta de rejas
te abren
entrás al pañol esperás de nuevo
te llaman por el numerito amarillo -el que tiene sello es para d.n.i.-
vaciás tus bolsas te revisan cosa por cosa
pinchan
abren
sacan
rompen
nada relleno nada metal nada vidrio
pasan todo a bolsa
te sacan ropa azul gris negra
dejás "valores" después te dan otro cartoncito: "valores"
te hacés otra cola, otra espera, vas a requisa
te levantás el sweater
te levantás la remera
el corpiño
te das vuelta
te levantás el cuello la ropa
te tocan el cuello  -el pelo
te das vuelta te desabrochás el botón
te bajás el cierre
te bajás los pantalones
te bajás la bombacha
te das vuelta te agachás (!) -te enderezás
te subís los pantalones la bombacha
te sacás los zapatos
te revisan los zapatos
te tocan los pies te sacás las medias
te ponés las medias
te revisan los bolsillos.
finalmente te dan un cartoncito: "requisado"
te acomodás la ropa
agarrás tus bolsas te acercás a la otra puerta de rejas
agarrás el "requisado" y esperás a que el milico te abra
te abre, pasás a los tumbos cargado de bolsas

nunca se termina de entrar -pensás-
y entrás

te caminás esa cuadra enlomada
te parás frente a esa puerta de hierro macizo
-y pensás que el cielo está demasiado bajo en buenos aires-
y la pateás, porque ya no te quedan manos con que golpear
te abren, entregás el "requisado"
entrás
subís una escalerita caracol así de angosta
1 piso
esperás a que te abran la puerta de hierro
la llave que la abre es enorme (con una así le abrieron la cabeza a una)
caminás, te parás en la puerta donde te piden su nombre
anotan
pasás buscás rápido una mesa
mirás si están Aldo y Mari
si están te vas con ellos, sino los esperás con una mesa...
después llegan ellas.

el tiempo se te pasa demasiado rápido
y querés decir lo que no tiene palabra

llaman pabellón por pabellón
te da escalofrío el sonido de esas voces llamando
y el conglomerado de toda esa gente que se abraza...
ellas se van pabellón por pabellón, y te quedás ahí 1 hora
hasta que termina el recuento interno, recién ahí te podés ir
-cuando ellos quieren, cuando ellos te abren la puerta, y la otra y la otra y la otra-

ese día

te despiertan a las 2
te duchás
te vestís
te maquillás
desayunás
esperás.
te buscan a las 4
te requisan
te bajan a judiciales
sacan fichas dactilares
te limpiás los dedos con  pañuelo
papel, saliva , remera, pantalón
te sacan a traslado
en el primer camión de la mañana
5 y cuarto llega el camión
llega a las 6 a Palacio
te reparten
6:30 estás en Py.
te bajan 
te esposan
te entran
te sacan fichas dactilares
te requisan
te meten en un cuarto
te sentás en el piso
esperás a que te llamen.
viene la boleta con milica
te esposan
te llevan a  sala de juicio
si te toca el TOPE 3: cagaste.
y ahí comienza todo.
y tenían razón.
te entran a la sala con esposas
tres jueces fugados de Saló.
tu defensora oficial
el defensor oficial del otro
tu traductora
la traductora del otro
el fiscal
secretarios y secretarias varias
una mesa
donde exponen las pruebas en tu contra.
vos mirás sin entender
y empezás a sentir lo que pensás
en el idioma que desconocés.

tubo

dicen que entrás y no salís más.
es una forma de decir, que te hacen concha.
las palizas
las pesadillas
los tormentos
lo que se aferra como necesaria permanencia:
esta realidad incrustada a nuestro organismo...
a veces quisiera poder olvidar...
a veces quisiera poder olvidar
primordial identidad inconsciente...
futuro perfecto del verbo amar
claridad en los ojos de los que vieron?
claridad en la mente de los que sintieron?
ser. estar. padecer. y semejar ... es aquí la cuestión.

viste que hace falta gente nueva inteligente?
ésta es una generación seca, umbilical
y la otra, y la otra, y la otra...


a no tan lejos del mundo

desde acá, buenos aires
mork llamando a mindi
responde mindi ……..
………………………
………………………
las palabras se comieron al mundo














*María Medrano nació en Buenos Aires, Argentina, en 1971. Los poemas que se presentan pertenecen a "Unidad 3", Ediciones de Diego, Buenos Aires, 1998, y fueron extraídos de Poéticas. Este libro obtuvo varios premios.

22 ago. 2015

Lectura en La Vela Maya*

de “Un cuerpo para tanta sombra” (Inédito)

1

Ya tuve palabras
que oficiaron de bordes
que se recortaron siluetas
estampas confusas
sobre la mañana
la tarde y la noche
sin que por ello
tenga siquiera
algo de mundo

porque la muerte
y el silencio
dan relieve a las cosas.


3

Callar  
           
tú callar

rasguña el aire

hace supurar
las sombras.

  

4

Cuando tu cuerpo
                           
desdeñe por fin  los espacios
todos los espacios
que te sufrieron

feroz mi lengua
escarbará tu sombra

lamerá memorias
pronunciará palabras

nunca dichas

para cobijarte

como la tierra a las raíces

o a los muertos.




(Inédito)

**
el rotwailer fofo
escarba la tierra
y por fin da con el hueso

si el hueso fue suyo
o no
nunca lo sabrá

pero una voluntad
innombrable
lo impulsa a construir
la memoria
para no sentir asco
ante el presente

………………………………………………

más allá del húmedo sabor
a greda fría que intuye

y de las huellas de otros dientes
que pudieron haber sido los suyos

nada se pregunta

entre tanta descomposición

no hay razón
para ejercer la pregunta

……………………………………………….

un tajante movimiento
de la memoria

una masacre
esculpiendo gritos
por toda la meseta

mienten los que hablan
de silencio Patagonic

mienten
porque no oyen
los gritos de la memoria




…………………………………

todavía el  perro
mastica un aire de
la carne que antes
estuvo
adherida  al hueso

ya sabés Patagonic
que no te queda otra
vas a masticar los recuerdos

inventando la sangre
los nervios y el aliento

de un cuerpo que ya no es


……………………………………………..

tu alimento va a ser Patagonic
tu memoria en irrefrenable
tránsito hacia la putrefacción

tu memoria
enterrada en el baldío
que ahora
es la sucesión de días
adheridos a tu respiración

y que todos llaman tiempo
y que bien sabes Patagonic

bien sabes que es una meseta
amarilla meseta donde fosforecen
los muertos y sus palabras ahogadas

vale decir

nosotros

Patagonic












 *Estos poemas son algunos de los que tuve la oportunidad de leer en el Espacio Cultural La Vela Maya, el 14 de agosto, invitado por el poeta Hector Allende, en el marco del ciclo PRE-TEXTOS. De la mesa de lectura también participaron Leonardo Federico, Belén Carballo, Yamila Sotelo y Julieta Victoria. Las fotos son de Hector y muestran algo de lo que se vivió esa noche. 

20 ago. 2015

Poemas de Carlos Alberto Nuss*

Desierto

Ahí afuera
del otro lado de mi puerta,
al final de la última calle
está el desierto.

Ahí adentro
detrás de la piel de tierra,
al final del corazón
está el desierto.

Yo le temo
y él a mí.

Los desiertos, por lo general
desconfían de las personas;
ven llegar una y saben
que ya no habrá paz;
que tratarán de romper
la unidad caótica de la soledad
con zanjas, campañas de matanza
y torres perforadoras
para separar aún más
al hombre de sí mismo,
gregarismo de la nada
matriz del resentimiento.

Las personas, por lo general
se pierden en los desiertos
se pierden de sí mismos,
lo que también es un modo
de encontrarse,
hasta que el desierto las halla
a aferradas al viento
que los lleva al mar
o a otros desiertos
de tierra o carne

allí el peligro es
dejarse tragar
por el paisaje.




Puentes

Te beberé desde el fondo de un vaso,
esa larga serpentina de limosnas
que se extiende de tu lengua,
un pez ganándole al anzuelo
aunque sea una vez.
Somos como una tumba
que nos desnuda para siempre.
Las ataduras miden el tiempo
tironeando los vientres.
Los muros están hechos 
del mismo material de los puentes;
y bajo el mismo golpe se derriban.



Poema pájaro

El cielo se volvió pájaro,
y el suelo arranca sus plumas.
Le estoy dando alas rotas al poema
le estoy quitando viento al vuelo.
No soy el mundo, pero el mundo es yo.
No sé ser entre los harapos de las palabras,
ellas saben más de mí y de todo,
y yo no sé aprender más que volver.
Habrá un cielo dentro de una jaula,
y lo llamaré mi poema, lo llamaré mi mundo...
... sonará el aleteo, encierro de voces
que abran, violen todas las cerraduras.
  

A la hora que el tiempo se derrama

El reloj gotea sus pequeñas dosis de muerte.
Alguien se descubre. 
Alguien cae de rodillas. 
Alguien salta a sitios sin memoria.
Es triste haber sido feliz alguna vez...
es triste haber sido.
Los momentos por venir 
quedarán huérfanos de errancias,
como esos niños exiliados de todo,
echados del mundo, dueños de las calles
y de la mirada más clara que nunca vi
y de la mayor cantidad de hematomas
que pueden caber en el alma.
Hay que morir hasta romperse la espalda.
Hay que morir de vergüenza
por sentirse desgraciado algunas veces.
Vergüenza de saber.
Vergüenza de no hacer, y seguir como si nada.

El reloj se ríe silenciosamente de mí.
Si lo destrozo, ¿mato el tiempo?
A nadie le importa.
Nadie es mi deseo más profundo. 
Nadie está en otro lado ahora,
y yo no sé por qué sigo haciendo como que no está,
como que no estoy;
como que nadie y yo somos uno solo.


Identidad

Soy una vizcachera
que el viento tapó con todo
Lo que encontró a su paso..
La vizcacha escarba para
entrar y salir.
Yo escarbo para volver
a ser mi guarida.

... dentro mío está la tierra.



  
Hora

Me matarás sesenta veces
con cada silencio;
el reloj lo sabe y guarda
bajo la manga un minuto, 
azar que se rompe 
con la palabra...
el reloj guarda una muerte
en cada paso
en cada intento
de callar.












*Carlos Alberto Nuss. Nació en 1979 en Concordia, Entre Ríos. Vivió en Concepción del Uruguay, ciudad de la misma provincia hasta el 2009, año en que se mudó a Comodoro Rivadavia, donde actualmente reside. Ha estudiado profesorado de Historia e Inglés. Escribe poesía y cuento. Ha publicado en diversos medios digitales y escritos de su provincia y de Chubut. Posee una página en Facebook, “El Infierno de Dante Siglo XXI”, donde publica sus textos, además de los de diversos autores. “Huellas sobre huellas”, su primer libro, está pronto a editarse.


19 ago. 2015

Poemas de Daniela Della Bruna*


Principio de reflexión

Cuando se presenta vencedor
el espejo antes vencido,
allí está
mosaico tembloroso,
el propio rostro.

__________________________ 

Principio de refracción

Todo empieza con un tajo
en el vidrio lastimero,
el rostro se vuelve escarcha,
y se desdobla siniestro.

Entonces,
según el ángulo,
uno ve el ojo,
el labio,
el brazo salir del cuello.

En unos cuantos pedazos

se triza tranquilo el cuerpo.

___________________________

Mutación

Podría justo hoy
volverme pájaro,
saltar la astucia
del resto de la noche,
atravesar esa mitad del mundo
que separa.

Podría justo hoy
volverme planta
hundir en la tierra
el gemido de la entraña,
esperar bañada de la luna,
mojada con el alba.

O ser loba,
de nuevo,
justo hoy,
romper la noche
con el aullido
en la garganta
beberme ciega
toda la pampa desolada.

_______________________________

Lejana

Yo y el espacio algo escurridizo de noviembre,
el espacio algo escurridizo de mi cuerpo,
mi mente...

Lejos, la tarde enmarañada de la lluvia,
la tierna pena del primer amor,
las risas en el patio lleno.

Lejos la llanura de tus besos,
el Olimpo de absurdas esperanzas,
lejos.

Y ahora,
como en una inconcebible fila arrebatada,
una tras otra,
las penas de mis días,
los mal pronunciados juramentos.

El silencio atroz que siempre se hizo carne,
las tardes de innumerable tedio,
y las otras,
vorágines del caudaloso río.
Mis horas pasadas,
las bravías,
la juventud llovizna,
y la tensa cobardía.
















*Daniela Della Bruna es una poeta que vive en Esquel. Los poemas que presentamos aquí pertenecen a su poemario Caleidoscopio (2014) editado por Remitente Patagonia, con ilustración de tapas e interiores de Fernando Chandía. Fueron extraídos del blog Noctámbula   que la misma autora administra.






20 jul. 2015

Sobre el materialismo en poesía

2

En la medida en que un poema es un sistema de producción de sentido, es, así mismo, la síntesis del sistema de producción en el que fue creado.
Por lo tanto, el poema es un producto individual socialmente condicionado en, el menos dos sentidos: condicionado por las circunstancias de su producción y condicionado por las circunstancia de su puesta en circulación, ambas instancias de carácter social e histórico. El poeta elige con qué medios trabaja, cómo los manipula, a qué materia se aboca y bajo que condiciones produce un sentido. Sin embargo, la subjetidad del poeta y las decisiones que toma están necesariamente condicionados por los procesos históricos en los que se haya inmerso y por el contexto literario (otros poemas anteriores y contemporáneos) en el que se inscribe. Esta relación es dinámica y compleja, irreductible a una fórmula, y es perceptible en la medida en que la lectura de un poema constituya una fase más del sistema de producción poética. Es decir que, el poeta debe ser a la vez lector de su propio poema para poder dar cuenta de modo conciente del proceso de producción de la obra para sentar las bases poéticas (su estatuto poético) de su puesta en circulación, es decir de su socialización.

15 jul. 2015

Sobre el materialismo en poesía

1

Poesía es industria. La afirmación corresponde a Vladimir Maiakovski, poeta y revolucionario ruso ligado al futurismo,  y expresa la posibilidad de pensar la escritura poética como un sistema de producción. 
Como un modo de producción y todos las categorías que los constituyen: una materia prima, unos determinados medios de producción, clase, fuerza de trabajo, propiedad, poder, acumulación, producto, mercancía. En definitiva, todos los aspectos que conforman las condiciones de producción de un poema. Las condiciones por medio de las cuales se produce un poema, que es a su vez, un sistema de producción de sentido. 
El poeta es un obrero, en la medida en que opera sobre una materia prima, con uno determinados medios de producción (los cuales puede: heredar o crear) para transformarla en un producto capaz. a su vez, de producir un sentido en la sociedad de la que forma parte. Este producto está desprovisto de las cualidades de la mercancía en la medida que produce un sentido (un valor) materialmente condicionado y alejado de toda mistificación del quehacer poético. De este modo la escritura poética es una práctica situada y no una enajenación subjetiva ahistórica. El poeta necesariamente debe se conciente de su práctica (del sistema de producción del que forma parte y de las condiciones que lo constituyen) para poder plantear un nuevo (otro) modo de poetizar, de lo contrario, en su alienación, no hará más que reproducir el sistema que lo explota para repetir al infinito los sentidos establecidos. 

14 jul. 2015

Tres poemas de Silvio Mattoni*

Cleis (en El bizantino)

Dicen que soy tan bella como una flor de oro,
pero no hay una estrella sobre el perfume de mi pelo,
todo parece oscuro como este árbol quemado,
manchando mi túnica pálida. Cuando miro
la silenciosa boca de Mírsilo, acercando su cuerpo,
mis palabras se escapan, temo que me rechace,
casi nunca sonrío en su presencia,
prefiero contemplarlo, acompañarlo
con los demás asistentes al banquete.
“Cleis”, me dice siempre, “tu hermosura deslumbra”,
no pasa más allá y aunque sé que es mentira
no puedo dejar de estremecerme al escucharlo,
son vientos de la muerte corriendo tras mi espalda,
cuando suelto mi risa de desprecio
para los ojos negros de mi amado.


Maldice el día en que se detuvo (en Tres poemas dramáticos)

¿Quién puede prever lo que va a pasar?
¿Quién, saber lo que le espera? Yo tuve
la esperanza acuática de mi destreza
en el arte de pintar. Mezclaba entonces
cada tono, finísimas láminas, efectos
de luz y sombra. Pero los años
no me dieron la medida exacta
de mi trabajo. ¿Adónde están ahora
mis potencias? ¿En qué lugar se decidió
poner un límite a mis manos? ¿Tuve
algo, alguna vez? Recuerdo, amigos,
a una chica pálida y diminuta
que hablaba muy despacio. La quise,
vivimos juntos cuatro años. Al pintar,
su cuerpo era un remolino vacilante
sobre un banco de madera. Cuando se fue,
supe que yo no sería nada, apenas
un mediocre artesano, uno de miles,
preparando un futuro ajeno. ¿Adónde
se cortó ese hilo que me sostenía
del cielo? Entonces yo flotaba y ahora
me hundo en los más oscuros pozos,
en la inmovilidad, en la repetición
más anodina. Las aguas del destino,
¿pude haberlas surcado? ¿Había un barquero?
¿Qué hice mal? ¿Qué moneda olvidé,
cegado por el velo de mi juventud? Amigos,
ustedes no pueden saberlo, pero pienso:
¿habrá aún esperanza para mí?


No era y llegué a ser (en Canéforas)

No era y llegué a ser, hijo de mi madre
y del invierno adverso. Si tomara
el agua de mi memoria antes de hablar,
¿sabré acaso cuándo elegí nacer? La vi
pasear sus ojos nacidos para el sol
en la bruma de las miradas hiperbóreas
y sin ningún idioma, fuera del olvido
que la infancia sepulta en el origen, alcé
mi mano soñada, puse mi dedo
inexistente en su danza: "quiero
que seas mi madre, aprender de tu voz
mis palabras y el silencio que concibe
ya mi cuerpo, mínima llama brillando
en el presente, como el deseo que lanzo
a tus oídos tan libres. ¿Son mis estrellas
estas que alumbran el azar, la belleza
de arrebatar un principio a la nada,
o aquéllas que festejan en otro mundo
mi nuevo nacimiento? Quiero que sepas
que soy el hilo de tu destino. La pregunta
nunca encontrará su fin, pero vos
respondiste que sí con tu presencia, no
desprovista de un dejo de tristeza."
Vi entonces cómo su cuello se arqueaba,
la cabeza hacia atrás, ojos cerrados
para hacer más extensa la piel; fui
a dormir un momento en su alegría
esperando el sigilo asesino de la luz
que me dará. De un espejo a otro espejo
buscaré en vano el rostro que creí
tener antes de que este mundo se fijara.

















*Silvio Mattoni (Córdoba, Argentina, 1969). Los textos fueron extraídos de los libros: "El bizantino" (1994), Tres poemas dramáticos (1995), Canéforas (2000)