23 abr. 2016

#3

puedo para curarme
balbucear tu lengua
de pasionaria furiosa

sin renacer tu voz ajena
como el color de las cosas

mi salud es esta avidez
de oirte florecer y enredar
las horas con tu vivo
incomprensible follaje

en las primaveras diarias
del cuerpo y sus contornos
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