26 ene. 2017

Poema para fuegos artificiales

LEER "Poema para fuegos artificiales"

Textos de Ariel Williams*

6

Una idea es solamente un ruego para que algo suceda. No tiene consistencia. A eso lo aprendí rápido cuando era chico. Algo sonaba de pronto en mi cabeza. 
Pulsaban unas palabras, aparecían unas imágenes.
Y era una espera. "Cuando mi padre vuelve el día se hace oscuro" significaba "Espero que mi padre muera". Cuando un padre muere sale el sol, se abre un cielo secreto. Una idea es una fe miserable. Lo que ocurre no se sabe de dónde viene. Mi padre finalmente murió. Ya era tarde. Su ataúd entró en el suelo y estábamos nada más que yo y un hombre con una pala que sonaba contra las piedras.


15
Hubo un accidente y mientras se oían las ambulancias ella se quedó dormida en el piso. En el hospital no duró mucho. Yo salí a la calle, donde un sol blanco me convirtió en una sombra casi perfecta. La muerte no es algo que viene, algo que se acerca. Es una ahora sí y ahora no. Una gente con delantales me hablaba en un idioma desconocido bastante parecido al castellano. Pero sin sentido. Subí a un colectivo cualquiera y me fui. No había niños. Todos hablaban esa lengua cuyo centro era el vacío. El micro parecía avanzar continuamente de noche. O tal vez los días se me iban de la memoria. 

20
Una mujer que reía en el silencio. Una tarde se puso un vestido rojo y me llevo a una llanura donde el cielo era una extensión sin límites de azul celeste. Qué importaba si al recostarse sobre el pasto se veían unas manos oscuras trepando por su cara. 
En las junturas del mundo aparecieron seres diminutos que también tenían ojos y bocas. Nos reíamos a carcajadas del cielo que se iba volviendo violeta. En un cascote vivía una araña solitaria. Pensativa, quieta durante horas. La Vía Láctea pasaba como una hilera de lámparas sobre sus ojos mudos. 





*Los textos fueron extraídos del libro "Notas de una sombra", Espacio Hudson, 2014. Ariel Williams (Trelew, 1967) es narrador y poeta, y reside en Puerto Madryn. Publicó entre otros los libros de poesía "Viaje al anverso", "Conurbano sur" y "Los fronterantes". En narrativa publicó las novelas "Daier chango" y  "El cementerio de cigarrillos". 

20 ago. 2016

Poemas de Romina Olivero*

María de las costuras
que levantaste tantos dobladillos  como yo
ojalá el viento
te acerque mi pedido
que no lo pierda entre los recovecos del barrio
es eso lo que pasa
                                    virgencita
es el viento
que se aburre
y
al final
una termina rezando
para nada.

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Saludos desde el viaje


Envío amor de cenizas
y nube blanca
desde un Copahue de viento
y araucarias estoicas
que observarán este mundo
cuando la ceniza
sea yo.


*****************************
te regalo una de mis siete vidas de gato
yo no las uso
nunca me gustaron los felinos
cuidala igual
las tenía guardadas por las dudas
en un rinconcito
donde guardo todo eso

que me da miedo


********************************
Impuntual,
siempre impuntual
espero cansada
que el reloj se acostumbre
a esta espera constante
imagino motivos
el meñique nervioso en mi pelo

y
cuando el perro anuncia tu llegada
las puertas se abren solas
el aire empieza a circular nuevamente


trato  de conservar mi enojo









*Poemas extraídos del libro "Acá es así", el suri porfiado, 2016. Romina Olivero nació en Bahía Blanca y reside actualmente en Neuquén. Publicó junto a Carina Medina el libro de poemas "Creer o reventar", el suri porfiado, 2013.

15 jul. 2016

##3

con el tiempo comprendí
lo que odiabas cuando odiabas
las manchas de silencio
que tus gritos dejaban
en la piel
de la siesta

con el tiempo supe este fino simulacro
de tumba que te ahoga
y que sin embargo como un
castigo mítico te obliga  
a respirar a vociferar  palabras
desarticuladas madejas de ruido
el ímpetu de muerte que tenías
por modo de nacer

eso odiabas
la cantidad de silencio
en tu lenguaje de ruidos

##4

espinas te nacen
en la árida lengua
que te habla muda
sobre tu paladar
aullido del viento
te nacen espinas

de esa ignorada
balbuceas la sangre
el cuerpo balbuceas
de la que clama
en vos sin ser nadie

la espina es
la lengua que cruje
en tu garganta
la voz confusa
estallando
sobre espejos sordos


2 jul. 2016

##2

la corrosión  de los tejidos
y la sangre te vuelven sombra
huérfana sombra en la noche
sin saber qué madre
te alimentó en su vientre
qué madre
tejió con sus líquidos
esta pregunta que ahora
te mastica desde el tuétano
a punto tal que huérfana
como te nacieron sombra
lloras un clamor
desconocido un ruego
dirigido al vacío
sombra ya sin luz que te dibuje
un contorno parecido a alguien
madre eco ya sin voz que pronuncie
tu nombre y resuene el oleaje
visceral del vientre que habitaste
un llamado hondo como la garganta
ahogada seca oscura de la noche
tu nombre en la boca del vacío
una vez siquiera para detener
el silencio la corrosión
de todo vínculo